Nueva entrada de la serie de «7 consejos prácticos para fotografiar niños pequeños»

¿Cómo usar tu cámara para no perder ninguna foto de tus hijos? Parte III: Disparar y «clavar» la foto

Ya tienes cámara y objetivo(s)…

Ya has configurado tu cámara para conseguir lo que quieres…

Ya sabes cómo jugar con la profundidad de campo…

Ya sabes cómo dar sensación de movimiento o congelar un imagen…

Ya sabes cómo conseguir exponer correctamente tu foto…

¿Y ahora qué? Estas presenciando un momento de tus hijos que no quieres que se quede en el olvido, coges tu cámara rápidamente, vas a disparar… ¿cómo disparas? ¿qué apertura pones? ¿qué velocidad? ¿qué ISO?…

Sí, lo sé, puedes poner el modo automático y dejar que la cámara haga todo el trabajo pero eso ¡no lo quieres!, quieres aprender a hacer tú las fotos ¿verdad?

Pues aquí te cuento mi “receta mágica” hacer fotos increíbles de tus hijos 😉

ATAJO #1 Sube la velocidad de obturación todo lo que puedas

Si no recuerdas bien qué era la velocidad de obturación, para qué servía o qué implicaciones tiene elegir un valor u otro, puedes ver esta otra entrada.

Sé que me repito, pero no quiero que se te olvide en ningún momento: ¡los niños pequeños son muy rápidos! e impredecibles y tienes que estar preparada para cualquier movimiento inesperado que hagan.

Ten siempre tu cámara con una alta velocidad de obturación y así estarás preparada para disparar la foto en cualquier momento sin riesgo de que salga movida.

Procura no usar una velocidad de obturación por debajo de 1/250 segundos, a no ser que estés fotografiando a tu hijo mientras duerme 😉

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1/250 segundos

Usa este valor si la situación es más o menos “tranquila” (todo lo que se puede con niños de estas edades 🙂 )

Por ejemplo, mientras están pintando, leyendo un cuento, viendo la tv, comiendo, jugando (tranquilo) con sus juguetes, …

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1/500 segundos

Usa este valor cuando estés fotografiando momentos que impliquen movimiento.

Por ejemplo, mientras están corriendo, jugando a las cosquillas, riéndose, jugando (activamente) con sus juguetes…

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1/800 segundos

Sube la velocidad a este valor (¡o más!) cuando quieras hacer una foto de tu hijo durante una acción que implique un movimiento extremadamente rápido y quieras que quede perfectamente congelado.

Por ejemplo, saltando en la cama, lanzando a tu hijo al aire, …

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Izquierda: 1/250 segundos; Centro: 1/500 segundos; Derecha: 1/800 segundos (¡fíjate cómo está congelada la piedrita en el aire!)
ATAJO #2 Usa aperturas intermedias para asegurar que tu hijo sale nítido

A pesar de mi predilección por usar aperturas muy abiertas con una mínima profundidad de campo, cuando estás fotografiando a niños pequeños es preferible usar aperturas más cerradas para asegurar que salgan nítidos en la imagen.

Usar pequeñas profundidades de campo crea un efecto muy bonito en la foto pero como tu hijo se mueva, aunque sea ligeramente, se puede salir del plano donde la cámara está enfocando y entonces no saldría nítido.

Si no te acuerdas de qué era la profundidad de campo, mira aquí.

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f4 – f5.6

En el exterior y con acciones en movimiento, usa al menos estos valores de apertura para asegurar que tu hijo esté dentro de la zona nítida de la imagen.

Son los valores más seguros para fotografiar niños pequeños.

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f3.2 – f3.5

En situaciones donde haya luz suficiente (dentro o fuera de casa) y que sean más o menos tranquilas, puedes abrir un poco más la apertura sin correr tanto riesgo de que no vaya a salir nítido tu hijo.

Vas a requerir cierta práctica enfocando para asegurar esta nitidez, pero también tendrás el fondo desenfocado creando un efecto mucho más bonito y centrando más la atención en tu hijo.

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f2

Cuando hay muy poca luz (en el exterior, bien muy temprano por la mañana bien a última hora de la tarde, o en el interior de tu casa) podrías intentar abrir la apertura hasta f2 para que entrara el máximo de luz posible.

En este caso, ten en cuenta que sólo conseguirás que tu hijo salga nítido si estás fotografiando un momento realmente tranquilo.

Elegir este valor te permitiría no sacrificar velocidad de obturación (recuerda, ¡mejor no bajar de 1/250s) para conseguir que tu foto saliera bien expuesta.

Aunque aquí mi consejo es que, si tu cámara te lo permite: ¡sube el ISO!.

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F3.5
f3,5 Fíjate que lo que aparece perfectamente nítido es el peto, mientras que la cara está ligeramente desenfocada. El movimiento y una pequeña profundidad de campo no son muy buenos aliados

 

No temas subir el valor de ISO, es mejor que aparezca algo de ruido en la imagen a que salga movida o desenfocada.

¿No sabes qué ISO poner en tu cámara para conseguir la exposición correcta? Te lo conté en esta entrada.

ATAJO #3 Tu cámara siempre en modo AF de zona dinámica

Para acciones que impliquen movimiento, este modo es increíblemente útil para conseguir que los niños salgan siempre enfocados.

También lo puedes usar en situaciones más o menos estáticas, así que recuerda, ¡tenlo siempre seleccionado en tu cámara!.

Otro consejo adicional: si tu cámara te permite configurar un botón diferente del disparador para enfocar, ¡úsalo! (en inglés se conoce como Back Button Focusing o BBF).

Desde que lo descubrí, soy fan número 1 de esta funcionalidad. Ya no podría vivir sin ella 😉

Te contaré más de esta genial funcionalidad en otra entrada, ¡te lo prometo!.

Por último, con niños pequeños procura usar los puntos de enfoque (moviéndolos rápidamente dónde quieras enfocar) en vez del método enfocar/reencuadrar. Con este último, es más complicado conseguir que salgan enfocados, sobre todo si se mueven.

Te contaba cómo funcionaba este modo y mucho más aquí.

ATAJO #4 Olvídate de las reglas de composición y dispara con espacio de sobra alrededor

Aun no te he hablado de composición, de las reglas más o menos extendidas que te permitirán llamar más la atención con tus fotos, pero cuando fotografías a niños pequeños lo más sencillo y seguro es alejarte un poquito más, dar un paso atrás, y sacar la foto dejando espacio “libre” alrededor.

Puede que así tu foto impacte menos, pero esto es muy fácil de solucionar. Usa un programa de edición para recortar la foto y «colocar» a los protagonistas cómo quieras, teniendo en cuenta las reglas de composición que más te ayuden a contar tu historia.

Ojo, si haces esto ten en cuenta que cuanto más recortes tu foto más calidad perderás, así que si quieres sacar un primer plano no te separes 10 metros 🙂

 

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Arriba: foto original; Abajo: foto recortada para eliminar distracciones y centrar la atención en las autenticas protagonistas: Martina y las palomas
ATAJO #5: Usa el objetivo con la distancia focal menor que tengas

¿Te acuerdas de qué era la distancia focal? ¿cómo se medía y cómo afecta a tus fotos? Puedes refrescarte la memoria aquí.

Este consejo va muy ligado al anterior.

Si estás sacando fotos de tu hijo al aire libre, sobre todo en espacios abiertos, lo mejor es que uses una distancia focal pequeña para asegurar que sale bien en la foto.

Si usas focales mayores (por ejemplo, un 85mm) puede suceder que se mueva hacia ti o hacia alguno de los lados más rápido de lo que tú puedes alejarte de él y entonces le cortarías un brazo, una pierna o incluso más parte del cuerpo.

Una anotación al respecto: No hay problema en cortar «trozos» del cuerpo siempre y cuando tengas una intención y se haga de forma más o menos estética. De esto te hablaré en composición.

Si tienes un objetivo de kit (por ejemplo, un 18-55mm) procura tenerlo en la menor focal (en este caso, 18mm) y si ves que no hay riesgo de que se vaya a salir del encuadre podrías incluso hacer un poco de zoom para no saliera tan pequeño y tanto espacio alrededor.

Si tienes focales fijas, intenta usar la menor: un 35mm mejor que un 50mm y un 50mm mejor que el 85mm.

De esta forma aseguras que salga entero y luego ya tendrás tiempo de recortar en un programa de edición y “componer” la imagen como quieras.

 

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Foto sacada con un 28mm. La foto de la derecha está recortada en Lightroom para mejorar su composición, centrando más la atención en la cara de Martina

 

Bueno, hasta aquí la entrada de hoy.

Espero que te haya gustado y que te ayude a sacar mejores fotos de tus hijos.

Sólo te diré, ¡practica, practica y practica!.

No hay mejor forma de mejorar que practicando y qué mejores fechas que las que se avecinan para sacar fotos preciosas de tus hijos y tu familia.

Ya sabes que si tienes alguna pregunta o comentario, yo estaré encantada de responderte 🙂

La próxima semana te daré algunos recursos de composición que te ayudarán a conseguir un mayor impacto con tus fotos.

¡Hasta la próxima semana!

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