Llevo un montón de tiempo queriendo hablarte del balance de blancos, de su importancia y de cómo ajustarlo correctamente, pero por diferentes motivos lo he ido retrasando semana tras semana ¡hasta hoy! 🙂

El balance de blancos es un gran desconocido para muchos (sobre todo para los que disparan en automático) y, para mi, una de las cosas que más quebraderos de cabeza me ha dado (¡y aun me da!), tanto a la hora de disparar la foto como posteriormente en la edición.

Todos aquellos que se lanzan a disparar en manual (o semi automático) lo hacen porque quieren controlar todos o casi todos los parámetros del disparo. Pues bien, el balance de blancos es una de las cosas que se suele dejar para el final. Te lo digo por experiencia 😉

Normalmente se empieza a entender y controlar los tres parámetros básicos del triángulo de exposición: apertura, velocidad de obturación y velocidad ISO, así como el punto de enfoque, pero el balance de blancos se suele dejar en automático.

Es algo complejo y requiere práctica para conseguir ajustarlo correctamente en cualquier situación de luz, sobre todo si lo que buscas es ser fiel a realidad.

Hoy quiero despejar todas tus dudas y animarte a jugar con el balance de blancos y comprobar por ti misma el efecto que tiene en tus fotos.

¿Qué es el balance de blancos?

No puedo empezar a hablarte del balance de blancos sin antes explicarte brevemente qué es temperatura de color de la luz, porque están íntimamente relacionados.

Sin entrar mucho en detalle, te diré que la temperatura de color es una medida que indica el tono (color) de una determinada fuente de luz dentro del espectro visible, y se mide en grados Kelvin (K).

Las temperaturas de color más bajas se corresponden a colores «más cálidos» (más rojos) y las que son más altas corresponderían a los colores «más fríos» (más azules).

En esta imagen puedes hacerte un poco a la idea de qué temperatura de color correspondería a cada tipo de fuente de luz.

Temperatura de color según el tipo de fuente de luz

El balance de blancos (White Balance o WB) es el ajuste software que te permite reproducir los colores correctamente teniendo en cuenta la temperatura de color de la fuente de luz que estás usando. Se puede ajustar en la cámara durante el disparo o mediante un programa de edición.

Este ajuste es el que te permite «corregir» las dominancias de color producidas por una fuente de luz. Por ejemplo, en una sombra profunda la luz adquiere un tono muy frío, como azulado, por eso, para compensar esa dominancia azul el balance de blancos habría que ajustarlo a una temperatura de color muy alta (8000K o más) y de este modo la imagen ya no se vería azulada.

¿Por qué es tan importante?

El balance de blancos juega un papel crucial en el resultado final de una imagen y es justo por eso, porque que te permite conseguir unos colores fieles a la realidad, sin dominancias de color.

En el caso de los retratos, donde conseguir un «buen» tono de piel es crítico, ajustar correctamente el balance de blancos según la luz que estés usando es aun más importante.

Pero ojo!, aunque todo el rato te estoy diciendo que el balance de blancos te permite reproducir los colores de una forma fiel, también te sirve para dar rienda suelta a tu creatividad y «transformar» la realidad cambiando los colores o añadiendo dominancias de color a una imagen. ¿Te gustan más los atardeceres rosas, morados… en vez de amarillos, naranjas…? pues puedes conseguirlo con el balance de blancos 🙂

Además, es un magnífico aliado a la hora de definir «tu estilo». ¿Te gustan más las fotos donde predominen los tonos fríos? ¿o tiendes a preferir los tonos más cálidos? El balance de blancos te ayudará a dar ese toque a tus fotos.

¿Cómo ajustar el balance de blancos?

Ya te anticipaba que el balance de blancos lo puedes ajustar en tu cámara, durante el disparo, o posteriormente mediando un programa de edición como por ejemplo Lightroom.

Lo idóneo es ajustarlo en cámara antes de disparar, pero si quieres dejarlo en automático y luego corregirlo en la edición ten en cuenta que sólo si disparas en RAW podrás aprovechar al máximo todas las posibilidades que te ofrece este parámetro.

En otro post te contaré cómo ajustar el balance de blancos mediante Lightroom pero hoy quiero descubrirte las 5 formas de ajustar el balance de blancos directamente en tu cámara.

#1 AUTOMÁTICO (AUTO WB)

Este es el ajuste por defecto que traen todas las cámaras. Como su propio nombre indica, es la cámara quién determina el balance de blancos según la escena que estés fotografiando.

Depende de la cámara y marca. Hay cámara que consiguen un balance de blancos muy preciso y otras que no lo hacen tan bien.

Aunque los fabricantes de cámaras te lo recomiendan para la mayoría de situaciones, según mi experiencia, tiende a generar imágenes demasiado frías, sobre todo en exteriores.

También es un problema cuando hay dominancias de color debidas a luz reflejada de otras superficies cercanas que son de color. Por ejemplo, cuando haces fotos en un parque y todo alrededor es verde (césped, árboles…) se refleja un tono verde-amarillo que es bastante complicado de eliminar en la edición. Esto también sucede cuando haces fotos en casa y las paredes, cortinas, sofás, … son de color.

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Ventajas

Es lo más fácil, rápido y cómodo

Puedes disparar en cualquier situación sin preocuparte de cambiar ese parámetro, es la cámara quién mide la luz y decide

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Inconvenientes

Aunque estés fotografiando la misma escena con el mismo tipo de luz, puede cambiar según el encuadre que hagas (según mida la cámara la luz) generando inconsistencia en los tonos/ colores de diferentes imágenes

Suele requerir ajustes posteriores, en la edición

Tiende a generar imágenes más frías, sobre todo en exteriores (según mi experiencia)

No «corrige» las dominancias de color debidas a luz reflejada en otras superficies de color

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#2 AJUSTES PREDEFINIDOS

Todas las cámaras, además del modo automático, traen unos ajustes de balance de blancos predefinidos según diferentes tipos de fuente de luz.

Están representados por unos iconos (bombilla, fluorescente, sol, rayo, nube…) y se corresponderían con las temperaturas de color aproximadas de diferentes fuentes de luz (incandescente, fluorescente, luz del sol directa, flash, nublado, sombra…).

Tendrás que consultar el manual de tu cámara para saber qué ajustes tienes disponibles y a qué tipo de luz hacen referencia.

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Ventajas

Es una buena aproximación a ciertas condiciones de luz (las que están predefinidas) y el ajuste que hace la cámara es bastante realista

Consistencia en todas las imágenes que saques en las mismas condiciones de luz, independientemente del encuadre que hagas

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Inconvenientes

A veces es complicado encontrar un ajuste que se corresponda con la escena que estás fotografiando, por ejemplo, en el interior de casa con luz natural o cuando hay parte de sombra y parte de sol directo

Suele requerir un ajuste fino posteriormente, en la edición

No «corrige» las dominancias de color debidas a luz reflejada en otras superficies de color

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#3 ELEGIR LA TEMPERATURA DE COLOR (KELVIN)

Otra opción que te permiten la mayoría de las cámaras de hoy en día es elegir tú directamente la temperatura de color (los grados Kelvin).

Aunque no te suelen dejar fijar cualquier temperatura de color, porque los valores se suben o bajan por tramos, te permite ser mucho más preciso a la hora de ajustar el balance de blancos a la realidad.

Muchos fotógrafos eligen este método para ajustar el balance de blancos y directamente estudiando la escena «saben» qué temperatura de color usar. Esto requiere mucho entrenamiento del ojo ya que necesitas entender el tipo de luz que tienes en cada momento y aunque es lo más rápido, también es bastante complicado. Yo lo que te recomiendo que uses el Live View para comprobar en directo cómo está afectando cada temperatura al tono/ color de la escena y decidas cuál es el que más se ajusta a la realidad o, simplemente, el que te guste más.

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Ventajas

Te permite ajustar bastante bien el balance de blancos, sobre todo si usas el Live View para comprobar en directo cómo quedará tu imagen

Consistencia en todas las imágenes que saques en las mismas condiciones de luz

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Inconvenientes

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Puede requerir cierto ajuste posterior, en la edición (aunque si tienes experiencia, puede que no necesites tocar nada)

No «corrige» las dominancias de color debidas a luz reflejada en otras superficies de color

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#4 PREAJUSTE MANUAL: GRIS MEDIO

Por último, muchas cámaras te permiten realizar otro tipo de ajuste en el balance de blancos para «solucionar» condiciones de luz mixtas (varios tipos de fuente de luz), para compensar fuentes de luz en las que predomine un tono de color fuerte o para situaciones donde haya dominancias de color por luz reflejada.

Como hemos visto, este tipo de situaciones son muy complicadas de resolver por la cámara usando cualquiera de los métodos anteriores. Por eso, en estos casos, vas a necesitar algún tipo de accesorio extra para que la cámara pueda medir la luz «real» que tienes en ese momento y determinar el balance de blancos «exacto».

A la hora de hacer esta medición puedes usar luz incidente o reflejada.

Usar luz reflejada es lo más fácil y rápido, pero a la vez es menos fiable. Este es el método normal que usan las cámaras para medir la luz cuando se saca una foto. Significa que tú te pones delante de lo que quieres fotografiar y la cámara mide la luz que entra en el objetivo al ser reflejada por la escena.

Consulta al manual de tu cámara para saber si dispones de esta opción y cómo se usa. En mis cámaras Nikon, por ejemplo, se llama «Preajuste manual».

¿Qué tendrías que hacer? Sería muy fácil. Seleccionas esta opción y colocas un objeto de color gris neutro o blanco bajo las mismas condiciones de luz que serán utilizadas para sacar la foto y dejas que la cámara mida el balance de blancos.

Lo ideal es usar una tarjeta de gris medio, son muy baratas y fáciles de usar, pero podrías usar cualquier otra cosa que tengas en casa (aunque el balance de blancos ya no será tan preciso).

ajustar el balance de blancos con tarjeta gris medio
Tarjetas gris medio, blanca y negra

Según mi experiencia, si mides y ajustas el balance de blancos sobre algo blanco, el color/ tono resultando no es tan preciso como si lo haces sobre algo gris neutro.

Dos consejos:

  1. Usa medición puntual y pon tu cámara en Live View, de esta forma puedes mover el punto de enfoque y situarlo exactamente sobre el objeto que vas a utilizar para hacer la medición
  2. A la hora de tomar la medición del balance de blancos, pon tu cámara en un modo semiautomático (da igual cuál) para que sea la cámara la que calcule la exposición correcta sobre el gris medio. Es más rápido y la cámara necesita una exposición correcta para calcular el balance de blancos

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Ventajas

Consigues un balance de blancos bastante fiel a la realidad y en condiciones difíciles (iluminación mixta, dominancias de color…)

Normalmente, puedes hacer la medición y grabar el preajuste en la memoria de tu cámara para poder volver a él en otro momento: muy útil si sueles fotografiar en un sitio concreto y bajo unas mismas condiciones de luz

Aunque requiere de un accesorio extra, es barato (tarjeta de gris medio) o incluso puedes usar algo que ya tengas en casa (cartulina gris o blanca)

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Inconvenientes

Es un método más lento y, a veces, según lo que estés fotografiando (sobre todo a unos peques que no paran de moverse), puede que no sea factible

Necesitas de un objeto o accesoria adicional para medir el balance de blancos, que tendrás que poner para hacer la medición y quitarlo para tomar la foto (a no ser que uses algo que lleven encima, por ejemplo una camiseta)

La precisión del balance de blancos depende mucho del objeto que uses para hacer la medición, sobre todo si usas algo blanco (¡hay mucho tonos de blancos!)

Puede resultar un poco difícil medir sobre el objeto si este es pequeño o está muy lejos

Puede requerir ciertos ajustes posteriores, en la edición

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#5 PREAJUSTE MANUAL: EXPODISC

Antes de comentaba que también puedes usar la luz incidente para medir y ajustar el balance de blancos con el preajuste manual.

Realmente, este método es la mejor manera de ajustar correctamente el balance de blancos ya que pones a la cámara bajo las mismas condiciones de luz que tendrá lo que quieres fotografiar y, así, ésta puede medir y calcular mucho mejor el balance de blancos, incluso en las peores condiciones tal y como decíamos antes (varios tipos de fuente de luz, superficies de color que reflejan luz, …).

El Expodisc 2.0 te sirve justo para esto y es uno de los accesorios favoritos de muchos fotógrafos.

Yo me lo compré (bueno, lo pedí de regalo de cumple 😉 ) hace relativamente poco porque el balance de blancos en interiores me traía loca, y estoy súper contenta con los resultados 🙂 También da muy buenos resultados en exteriores pero reconozco que en estos casos lo uso menos.

ajustar el balance de blancos usando Expodisc 2.0
Expodisc 2.0

La medición del balance de blancos se hace igualmente usando el modo que tenga tu cámara para ello (por ejemplo, Preajuste manual) pero en este caso tendrás que desplazarte tú con tu cámara al lugar donde estará lo que quieres fotografiar, poner el Expodisc delante del objetivo (asegurándote de que lo cubre entero), apuntar la cámara hacia el lugar donde te colocarás finalmente para hacer la foto y tomar la medición. Así estarás reproduciendo exactamente el tipo de luz que va a recibir lo que quieres fotografiar.

En este caso te recomiendo lo mismo que te decía antes, pon tu cámara en modo semiautomático para que sea la cámara la que calcule la exposición. Es más rápido y tu cámara podrá calcular correctamente el balance de blancos.

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Ventajas

Consigues el balance de blancos más fiel a la realidad, sobre todo en condiciones difíciles (iluminación mixta, dominancias de color…). Los tonos de piel quedan muy bien

Trae varios filtros para que puedas dar un toque más o menos cálido a tus imágenes (muy útil en retratos)

La mayoría de las veces no necesitarás volver a ajustar el balance de blancos en la edición, ahorrándote un montón de tiempo

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Inconvenientes

Precio. No es muy barato

Es el método más lento ya que te tienes que desplazar, apuntar donde estarás sacando la foto, medir y volver a tu sitio

Para situaciones movidas, por ejemplo tus peques jugando y corriendo al aire libre, es muy difícil (por no decir imposible) usarlo como se debería para conseguir el balance de blancos correcto (esto es, midiendo cada vez que cambien las condiciones de luz)

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Bueno, hasta aquí la «teoría»… ¿Te creías que hoy sólo iba a escribir y nada de fotos? Pues ¡no!, aquí te muestro un montón de fotos de ejemplo para que veas cómo afecta cada uno de estos métodos a una misma escena, bajo unas mismas condiciones de luz.

Espero que te ayuden a entender un poquito mejor el balance de blancos y su importancia.

Ejemplos usando diferentes ajustes del balance de blancos en cámara

Todas las imágenes están sacadas con el 85mm y sólo tienen unos ligeros ajustes en la edición (altas luces y negros).

Situación 1: Mis sujetos principales en la sombra

ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: AUTO
ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: SOMBRA
ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: KELVIN (5880K)
ajustar el balance de blancos en cámara
Preajuste del balance de blancos: EXPODISC 2.0
ajustar el balance de blancos en cámara
Preajuste balance de blancos: TARJETA GRIS

Como puedes ver en esta situación, el ajuste mediante Expodisc es el que mejor refleja la realidad y también el que más me gusta a mi 😉

Tanto el modo automático como la tarjeta gris generan imágenes un tanto frías, mientras que si elegimos el modo predefinido de sombra (el que podíamos pensar que más se adapta a la situación) es demasiado cálida.

¿Cuál te gusta más a ti?

Situación 2: Con iluminación lateral

ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: AUTO
ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: LUZ DE SOL DIRECTO
ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: KELVIN (5700K)
ajustar el balance de blancos en cámara
Preajuste balance de blancos: EXPODISC
ajustar el balance de blancos en cámara
Preajuste balance de blancos: TARJETA GRIS

En este caso, el modo AUTO es el que genera la imagen más fría y el Expodisc la más cálida o fiel a la realidad (era durante el atardecer).

¿Ves que en este caso el preajuste usando la tarjeta de gris medio es casi igual que cuando seleccioné los grados Kelvin a través del Live View? 🙂

Situación 3: A contraluz

ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: AUTO
ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: LUZ DE SOL DIRECTO
ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: SOMBRA
ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: KELVIN (6250K)
ajustar el balance de blancos en cámara
Preajuste del balance de blancos: EXPODISC
ajustar el balance de blancos en cámara
Preajuste del balance de blancos: TARJETA GRIS

Estas fotos están sacadas un ratillo después y, en este caso, los ajustes con Expodisc, Kelvin y Sombra son los que más fieles son a ese momento (atardecer con el sol ya muy bajo), aunque como te comentaba al principio, también es cuestión de gustos… ¿Tú qué crees?

Situación 4: En interiores

ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: AUTO
ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: LUZ SOL DIRECTO
ajustar el balance de blancos en cámara
Balance de blancos: KELVIN (5000K)
ajustar el balance de blancos en cámara
Preajuste del balance de blancos: EXPODISC
ajustar el balance de blancos en cámara
Preajuste del balance de blancos: TARJETA GRIS

Como podrás ver, en interiores la cosa cambia…

El modo AUTO, en esta situación, lo ha hecho bastante bien, aunque para mi gusto sigue quedando un poco fría.

Al no existir ningún ajuste predefinido en la cámara para este tipo de iluminación (luz natural en interiores), he usado el de LUZ SOL DIRECTO porque sé que son aproximadamente 5500K y a mi me suelen gustar las imágenes más tirando a cálidas que a frías. Aun así, el tono que le da es demasiado «rojo» y no queda muy bien.

Ajustando mediante Kelvin tampoco queda muy bien pero no tanto por la temperatura de color sino por el tono «rojizo» que adquiere la imagen, debido a que hay «cosas» alrededor que reflejan la luz y crean esa dominancia de color.

Sin embargo, al usar los preajustes manuales con Expodisc o la tarjeta gris se corrige esa dominancia de color «rojiza» y las imágenes quedan mucho más naturales, más reales, a la vez que algo más cálidas que al usar el modo AUTO, ¿no crees? 🙂

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Bueno, esto es todo por hoy. Después de retrasar este post semanas y semanas, parece que al final me he lanzado a escribir y no podía parar 🙂

Espero que te haya gustado y, sobre todo, que te resulte útil para dar un pasito más en tu gran pasión, la fotografía.

Si te ha quedado alguna duda o quieres contarme qué método usas tú y por qué, estaré encantada de leerte en los comentarios.

Ah, y ¡comparte! yo te lo agradeceré un montón 😉

¡Hasta la próxima semana!

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Comentarios

Hola quería saber que programa me puedo bajar para retocar las fotografías

Yo uso Lightroom y lo recomiendo al 100%… Es de pago pero puedes bajarte una versión de prueba para ver si es lo que necesitas y si te gusta…

Muy interesante! la verdad es que yo uso el auto practicamente siempre, habra que probar!

Gracias! Prueba y ya verás! 🙂 Cuéntame si quieres tu experiencia o los problemas o dudas que te vayan surgiendo 🙂

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