Después de muchos meses planeando esta sesión, por fin llegó el día, una tarde de septiembre, con un tiempo de escándalo y en la playa desierta ¿qué más se podía pedir?. La espera tuvo su recompensa 🙂

Susana era compañera mía del colegio, de mi misma clase, y no la veía desde terminamos COU y nos fuimos a estudiar a la Universidad. ¡Más de 20 años sin verla! y me hacía muchísima ilusión volver a verla y conocer a su familia.

Cuando la vi fue emocionante, ¡estaba igual! ¡era como si no hubiera pasado el tiempo! ¿Conoces esa sensación que pasa sólo con determinadas personas que es que aunque pase el tiempo, cuando os reencontráis, es como si no hubiera pasado el tiempo para vosotros y empezáis a hablar de una forma tan natural, tan cercana, sin silencios incómodos, sin ese “no sé qué decir”…? Pues así fue.

Pasamos la tarde charlando y riendo. Nos pusimos al día de cómo nos había tratado la vida, de nuestra maternidad, de la familia. Nos reímos de todo y, en especial, de nosotras mismas porque la maternidad une mucho y más cuando compartes tu forma de verla y sentirla.

Su familia no podía ser más genial y lo mejor de todo es que se les veía realmente unidos, felices, compenetrados.

Disfruté muchísimo pasando esa tarde con ella y su familia. Y claro, ¡así como no iban a salir unas fotos increíbles! Me permitieron capturar su felicidad y esos pequeños momentos entre ellos que les ayudarán a verse tal y como yo lo hice, además de revivirlos una y otra vez…

Bueno, no me enrollo más. Te dejo con mis favoritas de esa tarde. Espero que te gusten tanto como mi 🙂

Fotografía de familia Málaga | Reencuentros de la infancia

¿Te gustaría hacerte una sesión de fotos donde seáis vosotros mismos, sin artificios, disfrutando del momento, al aire libre o en tu casa? ponte en contacto conmigo a través de este formulario. ¡Me encantará tener noticias tuyas! 🙂

Patricia Becaroto es una fotógrafa cuya pasión es contar historias de una forma autentica, capturando emociones con un estilo fresco y natural

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Comentarios

¡Qué fotos tan bonitas, Patricia! Y qué maravilla la playa desierta y la luz que había a esas horas… Pero sobre todo, qué bien el reencuentro con tu amiga. Seguro que no vuelven a pasar 20 años sin veros… ¡Un beso!

Muchas gracias por tu comentario Virginia! Sí, es un auténtico lujo poder disfrutar de playas desiertas en esta época del año 🙂 Y si encima es para volver a ver a una amiga de la infancia, qué te voy a contar, un planazo! Besos

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