Cuando Martina no había nacido aun empezamos ya a pensar y planificar cómo sería su dormitorio.

Yo me volví literalmente loca. En serio. Mi personalidad impulsiva-obsesiva se multiplicó por 1000. Venga a mirar tiendas de decoración, fotos de otros dormitorios infantiles en Pinterest, ideas que otras mamás colgaban en sus blogs… un poco de todo.

Me bajé de Internet listas de «los imprescindibles» para cuando nazca el bebé. Hasta me hice un súper documento Excel con TODO lo que TENÍA que comprar antes de que naciera, y ¡cómo no! todo lo tenía que comprar doble, triple o cuádruple, por si acaso…

Me volví loca, ¿te lo he dicho ya? 🙂

Cumplí, y antes de que naciera tenía prácticamente todo lo de la lista. Tenía fe ciega en esa lista y nunca me hubiera imaginado que la personita que aun no había salido de mi iba a opinar otra cosa al respecto.

¡Qué ilusa! Ahora miro atrás y sólo puedo reírme de mi misma. Cuántas cosas desperdiciadas. Cuánto tiempo perdido. Cuánto dinero malgastado…

Al final, su dormitorio se quedó (y aún sigue así a día de hoy) en un cuarto de juegos.

Una vez asumido que nuestra pequeña no iba a dormir sola en su dormitorio (al menos no por el momento), empecé a mirar cómo podíamos adaptarlo para que pudiera estar segura y feliz en él, fomentando su desarrollo y autonomía, y así descubrí las filosofías-pedagogías Montessori, Pikler, Waldorf…

Como Internet es tan «sabio», allá que volvió la impulsiva-obsesiva Patricia a buscar información e ideas para introducir un poquito de ellas en nuestra casa y nuestra vida (sobre todo Montessori).

Pusimos muebles bajos, alfombras, baldas para cuentos, escalones para ayudarla a llegar a zonas más altas, … y todo ordenadito en cestas, cajas, baldas… lo que pudimos con una habitación de ese tamaño.

Una de las cosas que compramos primero y nunca pensamos que le gustaría tanto es un espejo. Lo compramos de metacrilato para que no se rompiera, de un buen tamaño y lo pusimos a ras del suelo para que pudiera verse bien.

¡Cómo lo ha disfrutado! Desde muy pequeña hasta hoy, que sigue mirándose y descubriéndose cada día.

Si no tienes un espejo en el dormitorio o cuarto de juegos de tu(s) peque(s), te lo recomiendo sin duda alguna. Verás cómo se lo pasa mirando a través de él 🙂

Y un último consejo para terminar. Ten siempre la cámara a mano y preparada para disparar, nunca sabes con qué te pueden sorprender. Si esperas lo suficiente, verás como consigues capturar momentos únicos que seguro querrás volver a recordar 🙂

Fotografía de familia Madrid | Connections {Febrero}

Connections Febrero Proyecto Fotográfico Persona

Connections Febrero Proyecto Fotográfico Persona

Connections Febrero Proyecto Fotográfico Persona

Connections Febrero Proyecto Fotográfico Persona

Connections Febrero Proyecto Fotográfico Persona

Connections Febrero Proyecto Fotográfico Personal

Si quieres ver las fotos de mi proyecto fotográfico personal «Connections» del mes pasado, puedes verlas aquí.

Patricia Becaroto, fotografía de familia en Madrid especializada en contar historias de una forma auténtica, capturando los momentos y emociones con un estilo fresco y natural

 

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Comentarios

Jajajaj…yo fuí igual,y por mas que me decian que la habitacion no la iva a utilizar hasta el año mínimo yo me empeñaba en tenerlo todo.reconozco que me volví bastante loca y a mi novio tambien

Medina Torres si es nos tienen engañadas!! Nadie nos dice como es todo en realidad, nos damos cuenta ya tarde

Jajaja…si nos lo dicen pero pensamos que no tienen razon.yo pensaba….como no va a tener las cortinas,o la decoración,o su nombre en la puerta o los muñequitos colgados del techo en su habitacion antes de nacer??jaja…y ya ves

Pues si…en ese sentido yo tambien me hize una experta en embarazo mes a mes ….primerizas

Buf, a mi no… Yo estaba mas preocupada en leer del embarazo y del parto cuando tendría q haber leído mas de lo q viene después

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